Científicos descubren un raro doble anillo cósmico a 7.500 millones de años luz

Juan Andrés Galaz 15-10-2025

El hallazgo, realizado con el radiotelescopio LOFAR, ofrece pistas sobre la evolución de galaxias y agujeros negros a lo largo del tiempo cósmico.


Un equipo de científicos ciudadanos, en colaboración con astrónomos profesionales, ha descubierto una inusual estructura de doble anillo en el espacio, clasificada como un círculo de radio extraño (ORC, por sus siglas en inglés), una de las formaciones más misteriosas y escasas del universo.


El hallazgo, publicado el 2 de octubre en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se realizó a partir de los datos obtenidos por el radiotelescopio LOFAR (Low Frequency Array), ubicado en los Países Bajos y otras partes de Europa.


Esta instalación, la más grande y sensible que opera a bajas frecuencias, permitió identificar la estructura, denominada RAD J131346.9+500320, que se encuentra a 7.500 millones de años luz de la Tierra. Se trata del ORC más distante detectado hasta ahora y del primer círculo de radio extraño descubierto por científicos ciudadanos, además de ser el segundo con estructura de doble anillo.


Los ORC son formaciones de plasma magnetizado, tan masivas que pueden albergar galaxias enteras en sus centros. Su tamaño puede alcanzar de 10 a 20 veces el de la Vía Láctea, y su luminosidad extremadamente tenue hace que sean detectables únicamente mediante ondas de radio.


Según el Dr. Ananda Hota, autor principal del estudio y profesor adjunto del Centro de Excelencia en Ciencias Básicas de la Universidad de Mumbai, estas estructuras pueden contener pistas fundamentales sobre la coevolución de galaxias y agujeros negros.


El descubrimiento resalta la importancia de la ciencia ciudadana. A través del proyecto RAD@home, los voluntarios, con formación científica, pero sin entrenamiento específico en detección de ORC, fueron capacitados para analizar imágenes de zonas tenues de ondas de radio.


Fue gracias a esta colaboración que se logró identificar la inusual estructura de doble anillo, con un diámetro de casi un millón de años luz.


Los investigadores creen que los anillos podrían haberse formado por ondas expansivas de eventos explosivos en las galaxias centrales, que iluminaron nubes de plasma previamente generadas por chorros de material expulsados por agujeros negros supermasivos. Este fenómeno habría permitido que los antiguos “restos” de actividad galáctica volvieran a brillar, formando los anillos de radio observados.