Investigadores identifican proteína cerebral que podría estimular la capacidad cognitiva

Constanza Cabrera 16-05-2022
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Un tratamiento a un grupo de ratones envejecidos tuvo un fuerte efecto en las células cerebrales que aseguran las conexiones entre las neuronas. “A medida que aprendemos más sobre el proceso de envejecimiento en sí mismo, tal vez podamos ralentizar aspectos del envejecimiento”, aseguró el supervisor del estudio de la Universidad de Stanford.


Un estudio desarrollado por científicos de la Universidad de Stanford  reveló que el líquido cefalorraquídeo de ratones jóvenes es capaz de rejuvenecer el cerebro de sus pares mayores.

Tal Iram, una joven neurocientífica de dicha casa de estudios, investigó cómo este líquido que literalmente “baña el cerebro y la médula espinal”, puede ser inyectado para probar si las transferencias podían rejuvenecer los cerebros de los roedores.

Luego de descubrir cómo recolectar este elemento y tras semanas de transfusiones a los ratones envejecidos, ese experimento logró mejorar la memoria de los roedores, cuyos resultados fueron publicados en la revista Nature.

Tratar a los ratones viejos con el líquido tuvo un fuerte efecto en las células que actúan como precursores de los oligodendrocitos, que producen capas de grasa conocidas como mielina que aíslan las fibras nerviosas y aseguran las conexiones entre las neuronas.

“El líquido cefalorraquídeo podría usarse como un medio para manipular el cerebro”, aseguró la neurocientífica a The New York Times.

Por otro lado, Iram y su equipo se centraron en una proteína del líquido cefalorraquídeo joven, conocido como factor de crecimiento de fibroblastos 17 (FGF17), esta proteína podría infundirse en el líquido cefalorraquídeo más viejo y replicar parcialmente los efectos del líquido joven, según los y las expertas.

“Lo que muestra un número creciente de estudios es que a medida que aprendemos más sobre el proceso de envejecimiento en sí mismo, tal vez podamos ralentizar aspectos del envejecimiento y mantener la integridad de los tejidos o incluso rejuvenecer los tejidos”, aseguró el supervisor del estudio, Tony Wyss-Coray, al medio de comunicación.

Aún queda un gran tramo para implementar este tratamiento en humanos, lo que lo convierte en todo un desafío.

Constanza Cabrera