Descubren personas con una mutación genética que les impide sentir el olor a pescado
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Los investigadores islandeses descubrieron que cerca de un 2% de la población del país nórdico tiene una alteración al gen TAAR5, lo que les impediría producir la proteína encargada de atrapar el fétido hedor que emana un pez en mal estado.
Investigadores islandeses identificaron un nuevo tipo de mutación super-poderosa; un pequeño porcentaje de la población cuenta con una mutación que los hace inmunes al hedor que emana del pescado, de acuerdo a un estudio publicado en Current Biology.
La investigación que involucró a 11.000 personas descubrió que el rasgo, a pesar de ser raro, es bastante potente: cuando quienes cuentan con el gen olfatearon un olor sintético que haría vomitar a cualquiera, afirmaron sentir el agradable olor de una papa, el caramelo o una rosa.
Sin embargo, la gran mayoría de las personas no son tan afortunadas. Cerca del 98% de los islandeses, según afirma el estudio, son igual de sensibles al olor del pescado que el resto de la humanidad. Se cree que esta mutación sería aún más rara en la población de otros países.
“Puedo asegurarte que no tengo esta mutación. Suelo sentirme mareado cuando me acerco al pescado que no está completamente fresco”, aseguró Kári Stefánsson, neurólogo y autor del estudio, a The New York Times.
Stefánsson es el fundador y jefe ejecutivo de deCODE genetics, una firma biofarmacéutica ubicada en la capital de Islandia, Reykjavik, que ha estado tratando de descifrar el genoma humano por décadas, la última investigación del equipo, involucraría al sentido del olfato.
A los participantes se les hizo oler palitos con olores sintéticos; canela, menta, plátano, licorice, limón y pescado. Luego se les pidió que identificaran el olor y evaluaran el placer que sentían al percibirlo.
Si bien casi todos los participantes mostraron una aversión al olor del pescada, unas cuantas personas toleraron el desagradable olor del pez: aquellas con una mutación que incapacita la expresión del gen TAAR5.
Este ayuda a fabricar una proteína encargada de reconocer un químico llamado trimetilamina, o TMA, el cual se puede encontrar en el pescado podrido y fermentado, y en ciertos fluidos de los cuerpos animales – incluídos el sudor y la orina. Y tú ¿sientes el olor a pescado?