Desde el oro que emerge del núcleo terrestre hasta los ecosistemas más profundos: lo que aprendimos sobre el planeta en 2025

Juan Andrés Galaz 02-01-2026

Desde la posible filtración de oro desde el núcleo terrestre hasta el hallazgo de vida en las profundidades extremas del océano, investigaciones publicadas durante 2025 ampliaron la comprensión científica sobre la historia, estructura y dinámica del planeta, desafiando teorías previas sobre sus límites geológicos y biológicos.


Durante 2025, la investigación científica entregó nuevos y sorprendentes hallazgos sobre la historia, estructura y dinámica de la Tierra, revelando fenómenos que van desde el posible escape de oro desde el núcleo del planeta hasta el descubrimiento de vida a casi 10 kilómetros bajo el océano. Estos avances han permitido profundizar en procesos que comenzaron hace miles de millones de años y que siguen moldeando el mundo actual.


Uno de los descubrimientos más relevantes apunta a las rocas más antiguas conocidas del planeta, ubicadas en el cinturón de piedras verdes de Nuvvuagittuq, en el norte de Quebec, Canadá. Según un estudio publicado en junio, estas formaciones tendrían una antigüedad de 4.160 millones de años, correspondiente al eón Hádico, la etapa más temprana de la historia terrestre. Aunque el hallazgo abre la posibilidad de estudiar señales primitivas de vida, su antigüedad continúa siendo objeto de debate científico debido a la ausencia de minerales como el circón, clave para una datación más precisa.


Microrrelámpagos y el origen de la vida


Otro avance destacado permitió explicar el fenómeno de los fuegos fatuos, luces observadas durante siglos en pantanos y zonas húmedas. Investigadores determinaron que estos destellos se producen por microrrelámpagos generados en burbujas de agua cargadas eléctricamente que interactúan con metano, produciendo breves emisiones de luz. Un segundo estudio sugirió que este mismo tipo de descargas pudo haber sido clave en la formación de los componentes básicos de la vida en la Tierra primitiva, hace más de 3.000 millones de años.


El polo norte magnético sigue desplazándose


En 2025 también se actualizó el Modelo Magnético Mundial, herramienta esencial para sistemas de navegación aérea y marítima. El ajuste respondió al comportamiento irregular del polo norte magnético, cuya velocidad de desplazamiento se aceleró durante décadas y luego comenzó a desacelerarse a partir de 2015. Actualmente, el polo continúa alejándose de Canadá y desplazándose hacia Rusia, aunque los científicos reconocen que aún existen incertidumbres sobre la evolución futura de este fenómeno.


Vida en las profundidades extremas del océano


Uno de los hallazgos más impresionantes del año fue el descubrimiento del ecosistema animal más profundo conocido, ubicado entre 5.800 y 9.500 metros bajo la superficie del océano, en la llamada zona hadal. Allí, investigadores identificaron especies de almejas y gusanos tubulares que sobreviven sin luz solar, utilizando metano como fuente de energía gracias a un proceso de quimiosíntesis. El hallazgo desafía lo que se sabía sobre los límites de la vida en la Tierra.


Mundos ocultos bajo la corteza


Los científicos también revelaron que los restos de antiguos supercontinentes, ocultos en el manto terrestre, son más antiguos de lo que se pensaba. Estas estructuras profundas podrían influir en la actividad tectónica y volcánica del planeta. Además, se identificó una anomalía térmica bajo los Apalaches, formada hace unos 80 millones de años, que ayudaría a explicar por qué esta cordillera se ha erosionado menos de lo esperado.


Cambios en el núcleo y oro en movimiento


Las investigaciones más profundas llegaron hasta el núcleo interno de la Tierra, una esfera sólida de metal rodeada por un núcleo externo líquido. Tras confirmar en 2024 que el núcleo interno había invertido su rotación, un estudio de 2025 detectó cambios en su forma, con deformaciones en su superficie. En paralelo, un análisis de rocas volcánicas en Hawái sugirió que pequeñas cantidades de oro habrían migrado desde el núcleo hacia la corteza terrestre, abriendo la posibilidad de que este metal precioso continúe emergiendo a lo largo de millones de años.


En conjunto, los descubrimientos de 2025 refuerzan la idea de que la Tierra es un planeta dinámico y aún lleno de misterios, donde procesos invisibles continúan transformando su interior y redefiniendo los límites de la vida y la geología.