China fijó una meta de reducción de emisiones menor a la esperada y se distanció de la política energética de Estados Unidos

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José Ferrada 03-10-2025

El presidente Xi Jinping anunció en la Asamblea General de la ONU que China recortaría entre un 7% y un 10% sus emisiones en la próxima década, mientras Donald Trump defendió los combustibles fósiles y volvió a rechazar el acuerdo de París.


(CNN) - En un mensaje dirigido a la Asamblea General de la ONU, el presidente Xi Jinping informó que China se comprometía a disminuir su contaminación climática entre un 7% y un 10% respecto a su punto más alto durante los próximos diez años. El anuncio consolidó a Pekín como un actor central en la agenda global, ya que el país es al mismo tiempo el mayor emisor de gases de efecto invernadero y la nación con mayor despliegue de energías renovables.


El objetivo chino quedó lejos de la reducción del 30% que defendía la administración de Joe Biden, pero expertos señalaron que el crecimiento de la capacidad renovable en ese país podría superar las metas actuales, como ocurrió con compromisos anteriores. Un análisis independiente mostró que China alcanzó su punto máximo de emisiones antes de lo previsto, probablemente en 2025, cinco años antes de lo planificado oficialmente.


Un contraste con la política de Estados Unidos


Mientras Pekín reforzó su estrategia climática, Estados Unidos siguió un camino opuesto. Bajo la administración de Donald Trump, el país volvió a retirarse del Acuerdo de París y el mandatario describió el cambio climático como una “estafa”. En su discurso en la ONU defendió el uso del carbón, el petróleo y el gas natural, y advirtió a otras naciones contra la expansión de la energía renovable.


Xi Jinping, en contraste, presentó la duplicación de las energías limpias como la única dirección viable. “La transición verde y baja en carbono es la tendencia de nuestro tiempo”, señaló, marcando un contrapunto directo a la postura de Washington.


El rol de China en la próxima década


China, a pesar de la falta de ambición en su último compromiso, mantiene un liderazgo global en infraestructura renovable. Según Global Energy Monitor, el país construía 510 gigavatios de capacidad solar y eólica adicional, que se sumaban a los 1.400 gigavatios ya instalados. Con los nuevos planes, la meta es alcanzar 3.600 gigavatios en 2035, seis veces más que la capacidad existente en 2020.


Li Shuo, director del China Climate Hub en el Asia Society Policy Institute, señaló que este movimiento refleja una política de estabilidad más que de ambición, pero subrayó que China está en mejor posición que otros países para impulsar la acción climática global.