Chiloé bajo el hielo: Estudio revela que la isla estuvo cubierta por glaciares hace 30 mil años
Investigación internacional reconstruyó 30 milenios de historia climática y geológica en la isla, revelando su evolución desde una masa helada hasta el actual paisaje verde y volcánico.
Un estudio publicado en la revista científica Quaternary Science Reviews logró reconstruir el pasado climático y geológico de la Isla Grande de Chiloé, al sur de Chile, revelando transformaciones ocurridas durante los últimos 30.000 años.
La investigación, basada en análisis de sedimentos de los lagos Auquilda y Pastahué, constituye un hito en los estudios paleoclimáticos de la región.
Durante el último máximo glacial, hace unos 30 mil años, gran parte de la isla estuvo cubierta por glaciares que formaban parte del extenso manto de hielo patagónico. Evidencias de esta etapa fueron halladas en la ladera oriental de la Cordillera de la Costa, según detalló el equipo dirigido por la Dra. Lucía Guerra, del Centro de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (Argentina) y la Universidad de Chile.
El estudio indica que entre 18.000 y 17.000 años atrás, el aumento de las temperaturas globales provocó el retroceso de los glaciares, dando paso a la formación de lagos y a la colonización vegetal que transformó gradualmente la fisonomía de la isla.
No obstante, los registros sedimentarios muestran que hace unos 13.000 años se produjo una nueva caída de temperaturas. A diferencia de otras zonas de la Patagonia, Chiloé no experimentó un avance glaciar marcado, lo que revela dinámicas climáticas locales diferenciadas.
Con la llegada del Holoceno —hace entre 11.000 y 10.000 años—, la isla vivió una intensa actividad volcánica, evidenciada por las capas de cenizas conservadas en los sedimentos lacustres, las cuales documentan el proceso de transformación geológica posterior al derretimiento del hielo.
Para elaborar esta cronología, los científicos emplearon tecnologías de microfluorescencia por rayos X, tomografía computarizada, escaneo hiperespectral y datación por radiocarbono, generando una reconstrucción ambiental precisa y continua.
La profesora Valentina Flores, de la Universidad de Chile, destacó que los sedimentos lacustres actúan como archivos naturales del clima, permitiendo comprender cómo la isla respondió a cambios abruptos del pasado y cómo podría comportarse ante los actuales escenarios de calentamiento global.
El trabajo ofrece una mirada inédita al pasado de Chiloé, revelando un territorio marcado por hielo, fuego y resiliencia ambiental, y entrega nuevas claves para el estudio del impacto del cambio climático en ecosistemas del sur de Chile y la Patagonia.