Chile y México sellan alianza para potenciar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial
Ambos países firmaron una carta de intención que abre una nueva etapa de cooperación científica y tecnológica, con foco en investigación, formación especializada y fortalecimiento de ecosistemas de innovación.
El Gobierno de Chile y México dieron este jueves un nuevo paso para profundizar su colaboración en materia tecnológica tras la firma de una carta de intención orientada a impulsar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial (IA). El acuerdo fue suscrito en Cuernavaca entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile (MinCiencia) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnologías e Innovación de México (Secihti).
La iniciativa busca ampliar las capacidades de ambos países mediante proyectos conjuntos de investigación, el desarrollo de nuevas tecnologías y la formación de personal altamente especializado. Para ello, se establecerán nuevas vías de colaboración entre instituciones académicas, centros científicos y equipos técnicos, con el objetivo de compartir conocimiento, metodologías y buenas prácticas que fortalezcan sus ecosistemas de innovación.
El ministro chileno Aldo Valle destacó la relevancia del acuerdo en un contexto global donde la inteligencia artificial está transformando procesos sociales, económicos y ambientales. Subrayó que la cooperación internacional es clave para avanzar de manera responsable, protegiendo derechos fundamentales y promoviendo que la tecnología esté al servicio del bienestar común.
“Al explorar proyectos conjuntos y programas de formación, Chile y México se consolidan como socios estratégicos en la construcción de un ecosistema regional de IA”, afirmó.
Desde México, la secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez enfatizó que la región avanza hacia una mayor soberanía tecnológica. Recordó que su país está desarrollando Coatlicue, la supercomputadora pública más potente de América Latina, que se integrará a redes internacionales como RedCLARA.
“Esta alianza tiene la visión de crear una comunidad científica latinoamericana interconectada que comparta infraestructura, talento y resultados”, señaló, destacando que el compromiso es con una ciencia abierta, ética y con propósito social.
El acuerdo contempla, además, la posibilidad de avanzar hacia nuevos instrumentos de cooperación que definan acciones concretas en áreas de interés común, siempre respetando las prioridades y marcos normativos de cada país.