Chile desarrollará el primer repositorio abierto sobre “contaminantes eternos” en la Antártica

Juan Andrés Galaz 04-12-2025

El proyecto, adjudicado por ANID y liderado por Data Observatory, busca medir la presencia de PFAS en el continente blanco y generar evidencia científica esencial para evaluar su impacto en la biota y diseñar futuras estrategias de conservación.


En medio de la creciente preocupación global por los PFAS, sustancias químicas sintéticas conocidas como “contaminantes eternos” por su persistencia y efectos nocivos en la salud y los ecosistemas, un investigador chileno desarrollará el primer repositorio de datos abiertos sobre su presencia en la Antártica chilena.


La iniciativa busca comprender cómo el cambio climático y el deshielo están liberando estos compuestos atrapados por décadas en los glaciares, permitiéndoles recircular en los sistemas acuáticos del continente blanco.


El biólogo Cristóbal Galbán, académico de la Universidad Mayor e investigador de Data Observatory, se adjudicó un proyecto Anillo ANID, que se extenderá durante los próximos tres años. La investigación permitirá medir el impacto de la liberación de PFAS en los ecosistemas antárticos y generar uno de los conjuntos de datos ambientales más completos de la región. Toda esta información será publicada en un repositorio abierto, administrado por Data Observatory.


Galbán explica que la literatura científica sobre PFAS en la Antártica es todavía limitada, pese a que se trata de contaminantes extremadamente persistentes, presentes en textiles, cosméticos, envases, espumas de extintores, entre otros productos.


Estos compuestos —transportados por el viento y las corrientes de agua— quedan retenidos en el hielo y son liberados con el deshielo estacional. “Son químicos que no se degradan y cuyos efectos son permanentes. Este proyecto permitirá identificar biomarcadores que revelen cambios mínimos a nivel molecular y aporten a nuevas estrategias de conservación”, afirma.


El investigador destaca que la estacionalidad antártica permite observar en pocos meses ciclos de cambio equivalentes a los de un año en otras regiones. El proyecto contempla campañas científicas durante los periodos 2026-2027 y 2027-2028, con muestreos de agua, hielo, sedimentos y organismos marinos.


El equipo estará compuesto por especialistas en biogeoquímica, ecotoxicología, microbiología, meteorología y oceanografía, quienes evaluarán cómo los PFAS afectan a comunidades microbianas y a la biota marina. Estudios previos indican que algunos de estos compuestos actúan como disruptores endocrinos, tóxicos o incluso carcinógenos, asociados a enfermedades como cáncer de vejiga, cáncer de riñón e infertilidad.


“Con este proyecto, Chile se posicionará como líder regional en la investigación de PFAS, generando evidencia clave en uno de los laboratorios naturales más relevantes para estudiar los efectos del cambio climático”, señala Galbán. “Este repositorio de datos abiertos será un aporte único, ya que prácticamente no existe información sobre estos contaminantes en el hemisferio sur”.


La plataforma quedará disponible para la comunidad científica nacional e internacional, permitiendo monitorear uno de los desafíos ambientales más urgentes del siglo XXI.