La capa de ozono muestra señales de recuperación: OMM celebra un avance clave para la salud del planeta
El agujero sobre la Antártida fue menor en 2024, según la Organización Meteorológica Mundial, lo que confirma una tendencia positiva impulsada por la cooperación internacional y las políticas ambientales globales.
La recuperación de la capa de ozono en 2024 fue destacada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) como uno de los mayores avances recientes en materia de salud ambiental.
De acuerdo con el Boletín sobre Ozono y Radiación UV, publicado el 16 de septiembre, el tamaño del agujero en la atmósfera fue significativamente menor que en años anteriores, reforzando el optimismo científico sobre su restauración.
El anuncio coincidió con el 40º aniversario del Convenio de Viena, acuerdo que sentó las bases de la cooperación global para investigar y reducir los daños en el ozono estratosférico.
Según la OMM, aunque los fenómenos naturales influyeron parcialmente en esta mejora, el principal motor del progreso ha sido la acción internacional coordinada para eliminar las sustancias que deterioran la atmósfera.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, subrayó que el éxito del Convenio de Viena y del Protocolo de Montreal demuestra el poder de la ciencia cuando las advertencias son atendidas con decisión política. Más del 99% de los compuestos que destruyen el ozono han sido eliminados, lo que ha reducido de forma notable la exposición a radiación ultravioleta dañina.
De acuerdo con la evaluación de 2022, la recuperación completa podría alcanzarse hacia 2066 en la Antártida, 2045 en el Ártico y 2040 en el resto del planeta, niveles comparables a los de 1980. Esto implicaría una disminución sustancial en los riesgos de cáncer de piel, daños oculares y desequilibrios ecológicos.
Durante 2024, el agujero de ozono sobre la Antártida alcanzó un déficit máximo de 46,1 millones de toneladas el 29 de septiembre, cifra inferior a los registros de 2020 a 2023. Esta formación más tardía y menos extensa fue interpretada como un signo alentador de recuperación.
La OMM destacó que estos resultados son fruto del monitoreo sistemático, la colaboración científica y el intercambio transparente de datos, herramientas que han permitido establecer políticas efectivas y mantener la vigilancia sobre las sustancias que afectan al ozono y sus sustitutos.
El compromiso global se mantiene con la Enmienda de Kigali, destinada a reducir los hidrofluorocarbonos (HFCs), gases con alto potencial de calentamiento. Gracias a su implementación, se proyecta evitar hasta 0,5 °C de aumento global.