Canadá bajo presión: Marineland amenaza con sacrificar 30 belugas si el gobierno no interviene
El conflicto expone las fallas en la legislación canadiense sobre el cautiverio de cetáceos, así como la falta de alternativas reales para su rescate y conservación, en medio de una crisis financiera que amenaza con convertirse en un escándalo ambiental.
La delicada situación de las belugas cautivas en Marineland, Ontario, ha puesto a Canadá en el centro del debate sobre bienestar animal y legislación ambiental. El caso, que involucra a 30 belugas, ha generado controversias internacionales.
Según investigaciones de The Guardian, Marineland ha amenazado con eutanasia de sus belugas si el gobierno no interviene económicamente para evitar la crisis financiera del parque.
En los últimos años, el parque acumuló una deuda significativa y sufrió un deterioro de su imagen pública, tras los sucesivos fallecimientos de animales. Un informe de Associated Press indica que entre 2019 y 2025 murieron 19 belugas y una orca, conocida como la orca más solitaria, fallecida en 2023.
A pesar de estas deficiencias, Marineland intentó reubicar a las belugas en el Chimelong Ocean Kingdom de China, considerado por sus directivos como el único centro capaz de albergar a los 30 ejemplares. Sin embargo, la ministra de Pesca, Joanne Thompson, bloqueó la transferencia basándose en la ley canadiense de 2019, que prohíbe la explotación de cetáceos.
El conflicto se complica porque Marineland logró que sus animales quedaran exentos de la nueva normativa, lo que plantea dilemas legales y éticos. Hasta ahora, las autoridades no han aclarado los criterios para decidir si la vida de las belugas es mejor en Marineland o en un recinto acreditado extranjero.
El Chimelong Ocean Kingdom en China es uno de los pocos sitios en el mundo que cumple con requisitos de conservación, cría y protección legal para especies acuáticas amenazadas como la beluga. El centro cuenta con hospital veterinario, laboratorio de rehabilitación marina y sistemas avanzados de soporte vital.
Mientras tanto, el proyecto canadiense de construir un santuario para cetáceos en Nueva Escocia lleva estancado desde 2020, con una inversión proyectada de 20 millones de dólares que aún no se ha concretado.
Por ahora, las 30 belugas permanecen en Marineland, pero la incertidumbre sobre su futuro crece. Organizaciones de conservación insisten en que el bienestar animal debe ser la prioridad en cualquier decisión.