Caída del robot ruso AIdol durante su presentación genera dudas sobre el avance tecnológico del país
El tropiezo del robot AIdol durante su debut en Moscú reabrió el debate sobre la posición de Rusia en la carrera global por la inteligencia artificial y la robótica, en medio de una industria que crece a ritmo acelerado y exige resultados cada vez más sofisticados.
El lanzamiento del primer robot humanoide con inteligencia artificial desarrollado en Rusia, conocido como AIdol, terminó en un episodio inesperado que rápidamente dio la vuelta al mundo.
Durante su presentación oficial el 10 de noviembre de 2025 en el Centro de Congresos Yarovit Hall de Moscú, el androide perdió el equilibrio y cayó al suelo segundos después de comenzar su demostración ante medio centenar de periodistas.
El incidente, grabado por asistentes y medios internacionales, se viralizó en redes sociales, donde el video —ambientado con la banda sonora de Rocky— fue objeto de burlas y memes. Las imágenes muestran al equipo técnico intentando retirar al robot y cubrirlo con una cortina negra, lo que añadió un tono improvisado al evento.
Según Vladimir Vitukhin, director ejecutivo de Idol, la caída se debió a problemas de calibración e iluminación que afectaron los sensores del robot. Sin embargo, el episodio ha generado dudas sobre el verdadero nivel de desarrollo de la robótica rusa frente a potencias como China, Japón y Estados Unidos.
A pesar del fallo, AIdol incorpora 19 servomotores, una batería de 48 voltios y una piel de silicona capaz de simular más de una docena de expresiones faciales.
Sus creadores destacan que el 77% de los componentes son de fabricación nacional, subrayando la apuesta rusa por la autonomía tecnológica.
El incidente ocurre en un momento de auge mundial de la robótica humanoide, con más de 1.600 millones de dólares invertidos globalmente en 2024. Pese al traspié, el equipo de desarrollo aseguró que el proyecto continúa en fase de pruebas y será ajustado antes de su próxima presentación pública.