Astrónomos detectan una “cuasi-luna": Pequeño acompañante de la Tierra que pasó inadvertido durante seis décadas
Según cálculos de la NASA, el asteroide pasa a una distancia mínima de 299.337 kilómetros de la Tierra, mientras su separación promedio alcanza los 384.400 kilómetros, similar a la distancia lunar.
Astrónomos identificaron un inusual cuasi-satélite denominado 2025 PN7, un pequeño asteroide que habría permanecido cerca de la Tierra durante aproximadamente 60 años sin ser detectado. El hallazgo, realizado el 29 de agosto por el observatorio Pan-STARRS en Hawái, amplía el catálogo de cuerpos celestes que acompañan a nuestro planeta en órbitas similares.
El 2025 PN7 completa una órbita alrededor del Sol en el mismo tiempo que la Tierra —un año—, lo que lo convierte en un objeto cercano y de trayectoria casi paralela. A diferencia de las mini-lunas temporales, como la 2024 PT5, los cuasi-satélites mantienen su proximidad durante largos periodos antes de alejarse por influencia gravitacional del Sol.
De acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA), actualmente solo se conocen siete cuasi-lunas en la órbita terrestre, lo que evidencia la dificultad de detectar estos objetos, visibles únicamente cuando se aproximan lo suficiente y reflejan la luz solar con la intensidad necesaria.
Según cálculos de la NASA, el asteroide pasa a una distancia mínima de 299.337 kilómetros de la Tierra, mientras su separación promedio alcanza los 384.400 kilómetros, similar a la distancia lunar. Su tamaño, estimado entre 19 y 30 metros de diámetro, explica por qué permaneció inadvertido durante décadas.
El investigador Carlos de la Fuente Marcos, autor del estudio publicado en Research Notes of the American Astronomical Society, detalló que 2025 PN7 alterna entre una órbita circular terrestre y otra de tipo herradura, que lo aleja hasta 297 millones de kilómetros. Se estima que permanecerá en su trayectoria actual por unos 60 años más.
Aunque su origen sigue siendo incierto, los científicos no descartan que se trate de un fragmento lunar desprendido por antiguos impactos. Esta hipótesis cobra fuerza al compararse con otros cuasi-satélites, como Kamo‘oalewa, que será estudiado por la misión china Tianwen-2.
De la Fuente Marcos también planteó que 2025 PN7 podría estar relacionado con el grupo de asteroides Arjuna, una población que sigue trayectorias muy similares a la terrestre, aunque su existencia como cinturón aún no ha sido confirmada.
Los expertos subrayan que estos objetos no representan peligro alguno de impacto con la Tierra. Sin embargo, su observación abre nuevas oportunidades para futuras misiones robotizadas y el desarrollo de tecnologías de exploración planetaria.
El descubrimiento de 2025 PN7, invisible durante décadas, ofrece una nueva ventana al estudio de la dinámica orbital de los cuerpos menores del Sistema Solar y plantea interrogantes sobre los límites en la formación de estas pequeñas “cuasi-lunas” que orbitan junto a nosotros.