Apnea del sueño: qué es, cómo se diagnostica y cuáles son sus tratamientos
Especialista detalla las señales de alerta, los distintos tipos de apnea y las opciones de tratamiento según la gravedad.
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se detiene y se reinicia de manera repetida mientras la persona duerme.
La doctora Laura Marina Botta, de la clínica Domisalud, explicó a Futuro360 que existen señales que pueden hacer sospechar de esta condición. “Si la persona ronca y se le han visto pausas de respiración mientras duerme; si presenta somnolencia excesiva durante el día independientemente de cuántas horas duerma; si se levanta varias veces en la noche a orinar o tiene reflujo; dolores de cabeza matutinos”, son algunos de los síntomas más frecuentes.
Sin embargo, la especialista enfatiza que el diagnóstico requiere necesariamente de un estudio del sueño, que permite cuantificar las apneas y determinar si el cuadro es leve, moderado o severo.
En cuanto al origen, la apnea del sueño puede tener distintas causas. “Hay apneas centrales, que son provocadas por el propio cerebro o sistema nervioso central, y apneas obstructivas, que son las más conocidas: se producen cuando los músculos de la garganta colapsan, se vuelven flácidos y cierran la vía aérea. También puede haber factores anatómicos, como una lengua muy grande o posicionada hacia atrás, amígdalas aumentadas de tamaño, un paladar blando muy laxo, una mandíbula pequeña o retraída, o estrechez de la vía aérea, muchas veces en combinación con la falta de tono muscular en esta zona” advierte la doctora Botta.
El tratamiento depende de la gravedad del cuadro. En casos leves, se puede mejorar con cambios en el estilo de vida como bajar de peso, dejar de fumar o reducir el consumo de alcohol. También existen alternativas como dispositivos de avance mandibular que posicionan ligeramente la mandíbula hacia adelante para mantener la vía aérea abierta, especialmente en casos leves a moderados. En algunos pacientes, puede indicarse cirugía por parte de un otorrinolaringólogo o un cirujano maxilofacial, dependiendo de la causa.
Para los casos severos, el tratamiento más utilizado es el CPAP (presión positiva continua en la vía aérea), un dispositivo que administra aire a través de una mascarilla para mantener la vía aérea abierta durante el sueño. Además, se están investigando fármacos orientados a mejorar el tono muscular de la vía aérea, aunque su uso aún se encuentra en etapa de estudio, principalmente en pacientes con apnea leve a moderada.
La apnea del sueño puede afectar significativamente la calidad de vida y la salud general. Consultar a tiempo y acceder a un diagnóstico adecuado es clave para iniciar un tratamiento oportuno y efectivo.