Altos niveles de químicos tóxicos y “eternos” contaminan cereales consumidos en toda Europa, revela estudio
Un análisis de PAN Europa detectó ácido trifluoroacético, un químico ligado a riesgos reproductivos y trastornos hormonales, en más del 80% de los cereales evaluados en 16 países. Los expertos advierten que la sustancia, derivada de pesticidas con PFAS, podría estar infiltrándose de forma sostenida en la cadena alimentaria sin ningún tipo de control.
Un estudio realizado por Pesticide Action Network Europe (PAN Europa) reveló la presencia de concentraciones elevadas de un químico catalogado como “eterno” en una amplia variedad de productos derivados de cereales disponibles en el mercado europeo.
La investigación, que analizó 65 alimentos comprados en 16 países del continente, detectó niveles especialmente altos en los cereales de desayuno, donde las concentraciones promedio fueron 100 veces superiores a las encontradas en el agua potable.
El compuesto identificado es ácido trifluoroacético (TFA), una sustancia que se forma cuando pesticidas que contienen químicos del grupo PFAS se descomponen en el suelo.
Estas sustancias, utilizadas desde la década de 1950 en procesos industriales y productos de consumo, se caracterizan por su extraordinaria persistencia: pueden tardar siglos en degradarse, lo que facilita su acumulación en suelos, fuentes de agua y, finalmente, en alimentos.
El TFA es considerado reprotóxico, con potencial para afectar la función reproductiva, la fertilidad y el desarrollo fetal. Estudios previos también lo vinculan a alteraciones en la tiroides, el hígado y el sistema inmunológico. A pesar de ello, los gobiernos europeos no monitorean actualmente la presencia de esta sustancia en alimentos.
La investigación determinó que 81,5% de las muestras analizadas contenían TFA, con mayor presencia en productos a base de trigo. Los niveles más altos se encontraron en cereales de desayuno de Irlanda, seguidos por panes integrales de Bélgica y Alemania, además de baguettes francesas. La contaminación también se detectó en una amplia gama de alimentos, como espaguetis, pan dulce y productos de pastelería.
Organizaciones medioambientales calificaron los resultados como alarmantes. Salomé Roynel, encargada de políticas de PAN Europa, advirtió que la población “está expuesta al TFA a través de múltiples vías, incluyendo alimentos y agua potable”, y llamó a prohibir de inmediato los pesticidas que contienen PFAS. En la misma línea, Angeliki Lysimachou, jefa de ciencia y políticas de la organización, sostuvo que “no es aceptable exponer a los niños a sustancias reprotóxicas”, e insistió en fijar límites de seguridad más estrictos.
Aunque el Reino Unido no participó en el estudio, los autores subrayan que los hallazgos también podrían tener implicancias allí, dado que los PFAS figuran entre los pesticidas más utilizados en ese país, con 27 ingredientes activos registrados y al menos seis clasificados como altamente peligrosos.