Algunas serpientes pueden pasar hasta un año entero sin comer
Las serpientes tienen una hormona producida principalmente en el estómago que le indica al cerebro cuándo es hora de comer, la grelina, conocida como la "hormona del hambre", la cual algunas serpientes han perdido.
Las serpientes son capaces de tragar y digerir presas tan grandes que llegan a deformar sus cuerpos mientras digieren a su presa. Pero el tiempo que pasan entre comidas puede ser sorprendente, puede estar sin comer meses o incluso años.
Estos reptiles tienen una hormona producida principalmente en el estómago que le indica al cerebro cuándo es hora de comer, la grelina. Conocida como la "hormona del hambre", se creía que sería clave para tratar y prevenir enfermedades como la diabetes, la anorexia y la obesidad, pero al final no funcionó.
Tras analizar los genomas de 112 especies, incluidas serpientes, camaleones, tortugas, agamas y otras, los investigadores descubrieron que algunas especies que han perdido casi por completo los genes que producen esta hormona, según consignó Science.
“Solo encontrábamos fragmentos, pequeñas partes de la secuencia de los genes”, dijo a al medio mencionado Rui Resende Pinto, biólogo evolutivo de la Universidad de Oporto y coautor del estudio, refiriéndose a algunos genomas de serpientes.
En otros casos, los genes estaban completamente ausentes y en otros, estaban presentes, pero tan alterados que resultaban inútiles para codificar la hormona.
Esto sugiere que cada grupo de animales que perdió el gen de la grelina lo hizo en eventos evolutivos independientes.
Además de la grelina, falta una enzima esencial para su actividad la MBOAT4. Resulta difícil no relacionar la ausencia de estos genes con los hábitos de caza y alimentación de las especies afectadas.
Como escriben los investigadores: “La pérdida es probablemente consecuencia de una de las muchas adaptaciones fisiológicas y conductuales extremas que los reptiles, en particular las serpientes, han desarrollado para sobrevivir en entornos donde la disponibilidad de presas es incierta y la necesidad de administrar la energía es constante”.
Todo esto significa que en los mamíferos, la grelina le indica a un cuerpo en ayuno que queme grasa para obtener energía mientras él busca alimento. Pero las serpientes emplean un tipo de conducta de llamada “sentarse y esperar”, que consiste, como dice el propio nombre, en permanecer en un mismo lugar hasta que una presa entra en su radio de acción.
Para sobrellevar este método, las especies que lo utilizan suelen adoptar estrategias que limitan el consumo de energía metabólica en reposo. La pérdida de los genes asociados a la producción de grelina lograría precisamente eso.
Además, invierten las tasas metabólicas asociadas al ayuno y la digestión en comparación con los mamíferos, permitiendo que estas especies sobrevivan largos períodos sin comer.