Alerta mundial: estudio vincula alimentos ultraprocesados con daño a todos los órganos y enfermedades crónicas

Juan Andrés Galaz 19-11-2025

Una revisión histórica de 104 estudios advierte que los alimentos ultraprocesados se asocian a daños en cada órgano principal y a múltiples enfermedades crónicas, lo que hace urgente adoptar medidas de regulación y concientización global.


Un reciente estudio global, publicado en la revista The Lancet, revela que el consumo de alimentos ultraprocesados (UPF) está relacionado con daños en todos los principales sistemas del cuerpo humano, desde el corazón y los riñones hasta el sistema nervioso.


La investigación, la más extensa realizada hasta la fecha sobre este tema, alerta sobre los riesgos que representan estos productos para la salud pública mundial.


Los expertos analizaron 104 estudios a largo plazo con la participación de 43 líderes internacionales. De estos, 92 concluyeron que una dieta alta en UPF aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y depresión, además de elevar la mortalidad prematura.


Las cifras muestran que en países como Reino Unido y Estados Unidos, más de la mitad de la dieta promedio está compuesta por ultraprocesados, mientras que en comunidades más vulnerables este porcentaje puede llegar al 80%. Productos como refrescos, snacks y comidas rápidas, altos en calorías pero bajos en nutrientes, fomentan el consumo excesivo y desplazan alimentos frescos y tradicionales.


El profesor Carlos Monteiro, coautor del estudio y creador de la clasificación Nova de alimentos, advierte que los seres humanos no están biológicamente adaptados para el consumo frecuente de estos productos, y que su proliferación está transformando los hábitos alimenticios en todo el mundo.


A pesar de ciertas críticas sobre la definición de UPF y los mecanismos precisos de daño, los autores sostienen que la evidencia actual justifica una acción inmediata. Entre las medidas propuestas se incluyen etiquetas frontales claras, restricciones de marketing dirigido a niños y la eliminación de estos alimentos en escuelas y hospitales. Brasil ya lidera un programa escolar que apunta a eliminar el 90% de los UPF para 2026.


El estudio concluye que la pandemia de enfermedades crónicas está directamente vinculada al consumo de alimentos ultraprocesados, impulsado por la industria y sus lobbies, y subraya la urgencia de regularlos y concientizar a la población sobre sus riesgos.