Académicos chilenos reciben el "Oscar de la Ciencia" por su trabajo en el experimento ATLAS del CERN
El reconocimiento internacional destaca la participación de investigadores chilenos en uno de los experimentos más importantes del mundo, enfocado en el estudio de las partículas fundamentales y el origen de la materia.
Dos académicos del Departamento de Física de la Universidad de La Serena fueron reconocidos con el Premio Breakthrough, uno de los galardones científicos más prestigiosos del mundo, por su contribución al experimento ATLAS, desarrollado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, en Suiza.
Se trata de Orlando Soto y Pablo Ulloa, quienes forman parte de la Colaboración ATLAS, una red internacional de científicos dedicada a estudiar los componentes más fundamentales de la materia. El reconocimiento, conocido popularmente como los “Oscars de la Ciencia”, distingue avances sobresalientes en Física Fundamental, Ciencias de la Vida y Matemáticas, y fue creado en 2012.
Orlando Soto explicó que el premio corresponde a un trabajo colectivo de la comunidad científica internacional que integra ATLAS, donde cada investigador aporta desde su especialidad. En su caso, su labor se ha centrado en el upgrade tecnológico de los detectores TGC, específicamente en el desarrollo de un nuevo sistema de monitoreo de carga, denominado Charge Monitoring System.
“El aumento de la luminosidad del acelerador implica que habrá muchas más colisiones de partículas en menos tiempo. Sin una actualización, los detectores se saturarían y no funcionarían adecuadamente, por lo que es clave asegurar su correcto desempeño”, explicó el académico.
El proyecto comenzó en 2018 como una tesis desarrollada en la Universidad Técnica Federico Santa María, y desde 2021 es liderado por el equipo de la Universidad de La Serena. Actualmente se encuentra en la etapa final de revisión de diseño, tras superar con éxito diversas pruebas, lo que permitirá avanzar próximamente a la fase de producción. En la iniciativa participan estudiantes de doctorado y magíster, además de ingenieros, consolidando un trabajo colaborativo de formación avanzada.
Por su parte, Pablo Ulloa destacó que el reconocimiento refleja más de una década de trabajo sostenido dentro de la colaboración ATLAS. Su aporte se ha enfocado en el desarrollo de sistemas de monitoreo para los detectores de muones, tanto en hardware asociado a los detectores TGC como en software de control.
“Aunque mi contribución es una entre muchas dentro de la colaboración, en conjunto han permitido obtener mediciones de altísima precisión del bosón de Higgs, así como explorar nuevas partículas y procesos que se manifiestan a escalas extremadamente pequeñas”, señaló.
Ambos académicos coincidieron en que el premio tiene un impacto que va más allá de lo personal. Según Ulloa, “que Chile esté presente en un reconocimiento de este nivel demuestra que nuestras universidades participan activamente en proyectos científicos de impacto mundial”. En esa línea, el clúster chileno de ATLAS, que incluye a la Universidad de La Serena, gana visibilidad internacional y reafirma el aporte de la ciencia chilena a los grandes descubrimientos de la física contemporánea.