8 de cada 10 trabajadores necesita vacaciones solo para cuidar su salud mental, según estudio

Juan Andrés Galaz 27-11-2025

El último estudio de la Mutual de Seguridad advierte un creciente desgaste emocional entre las personas trabajadoras: la mayoría necesita vacaciones para recuperarse psicológicamente, mientras persisten barreras económicas, culturales y organizacionales que dificultan un descanso real y una desconexión efectiva.


La última edición de la Radiografía de las Vacaciones de las Personas Trabajadoras, elaborada por la Mutual de Seguridad, revela un giro profundo en la manera en que las personas viven el descanso laboral en Chile. Según el informe, 8 de cada 10 trabajadores declara necesitar vacaciones exclusivamente para recuperar su salud mental, una tendencia que se intensifica en los grupos de mayor edad.


El estudio —aplicado a personas entre 18 y 54 años— muestra que un 82% ha requerido vacaciones únicamente para recomponer su bienestar psicológico, mientras que un 60% siente una necesidad de descanso mayor que en años anteriores. Entre quienes tienen entre 45 y 54 años, el porcentaje llega al 85%, evidenciando que el agotamiento emocional aumenta con la edad.


Aunque el 79% reconoce que las vacaciones ayudan a disminuir el estrés laboral, su efecto es limitado: el 54% afirma que la sensación de recuperación dura solo días o pocas semanas, lo que refleja un desgaste emocional persistente. “Las vacaciones ya no son solo un espacio recreativo, sino una estrategia de autocuidado. Postergar el descanso puede incrementar riesgos de estrés laboral, agotamiento y ansiedad”, explicó Cinthya Ríos, psicóloga de Mutual de Seguridad.


El informe también identifica barreras económicas y organizacionales que dificultan tomar vacaciones: un 33% señala que no usa sus días por falta de dinero; un 36% no ha tomado vacaciones en más de un año; y un 57% mantiene días acumulados sin utilizar. Entre las razones más comunes están “guardarlos para más adelante” (37%), “falta de recursos económicos” (33%) y “escasez de personal” (24%).


Desconexión laboral: un desafío que sigue pendiente


La desconexión efectiva sigue siendo una meta difícil de alcanzar. Solo el 43% logra desconectarse completamente durante sus vacaciones, mientras que un 28% permanece altamente conectado y apenas un 34% asegura no haber recibido llamadas ni mensajes de trabajo durante su descanso. Además, solo un 45% afirma que su organización cuenta con políticas claras para garantizar la desconexión.


A ello se suman factores culturales: solo el 45% percibe como “normal” tomarse los 15 días de vacaciones que establece la ley; un 37% declara que su jefatura desincentiva explícitamente esa práctica; y un 25% dice haber recibido comentarios reprochadores de parte de compañeros de trabajo.


“El descanso no puede depender solo de la voluntad individual. Persisten culturas laborales donde pedir vacaciones genera culpa o cuestionamientos. Es urgente avanzar hacia entornos donde el descanso sea promovido activamente”, agregó Ríos.


Brechas entre trabajadores dependientes e independientes


El estudio también detecta diferencias significativas según la condición laboral. Entre trabajadores independientes informales, un 56% toma solo una semana o menos de vacaciones, y apenas un 19% accede a períodos de tres semanas o más, en contraste con el 26% de quienes tienen contrato formal.


“Promover el descanso es una inversión en bienestar. Para quienes tienen vínculo laboral formal, esto significa robustecer las políticas de desconexión; para los independientes, generar condiciones que permitan planificar vacaciones sin poner en riesgo su sustento”, concluyó la especialista.