“1.000 genomas”: Chile impulsa el mayor banco genético de especies de Sudamérica

Juan Andrés Galaz 24-10-2025

El proyecto busca secuenciar el ADN de mil especies chilenas en los próximos diez años, protegiendo la biodiversidad nacional y aportando a la conservación global.


Chile ha dado un paso trascendental en la conservación de su naturaleza con el proyecto “1.000 genomas”, considerado el mayor registro genético de Sudamérica.


La iniciativa busca secuenciar el ADN de mil especies chilenas durante los próximos diez años, con el objetivo de preservar la biodiversidad y enfrentar los efectos del cambio climático.


La acelerada pérdida de hábitats ha motivado a científicos del Instituto Milenio Centro de Regulación Genoma (IMCRG) y universidades a liderar este esfuerzo. Miguel Allende, director del IMCRG, destaca que conocer la información genética de las especies permite anticipar riesgos, aplicar estrategias de conservación y tomar decisiones informadas para proteger la naturaleza.


Entre las especies incluidas en el registro se encuentran el pudú, el pingüino de Magallanes, el huemul y el picaflor de Juan Fernández. Hasta ahora se han secuenciado con éxito 50 genomas, número que se espera aumente rápidamente gracias a la reducción de costos en tecnologías de secuenciación y al incremento de inversiones.


El proyecto también tiene aplicaciones para la agricultura y la bioeconomía, contribuyendo a mejorar cultivos, criar peces acuícolas más saludables y desarrollar productos alimenticios y farmacéuticos. Ejemplos incluyen variedades de maíz resistentes a la sequía y mejoras en la producción de peces cultivados.


Las 549 especies prioritarias fueron seleccionadas por su valor ecológico, científico, económico o patrimonial, entre ellas la araucaria, el canelo y el copihue. Un comité de 79 expertos de 20 instituciones estableció los criterios de selección, destacando el liderazgo colaborativo del proyecto.


El proceso utiliza métodos avanzados de secuenciación rápida y poco invasiva, que requieren solo una muestra mínima, como pelo o saliva, y pueden completarse en menos de un mes por especie si se dispone de los recursos necesarios.


Además de su aporte nacional, “1.000 genomas” forma parte del Earth BioGenome Project y colabora con consorcios internacionales, lo que permite compartir información genética y contribuir a la conservación global de la biodiversidad.


El proyecto también contempla la participación ciudadana, invitando al público a votar por especies de relevancia cultural o ecológica, fomentando así la conciencia sobre la importancia de proteger la riqueza genética de Chile.